Si
no X, entonces, no Z
A pesar de desear su muerte, X ha invitado a
Z a comer. Con mucho entusiasmo y con una botella de vino, Z llega a casa de X.
X y Z se conocen desde la infancia. Entre tragos recuerdan las largas jornadas
en la escuela. Este dúo era la pareja favorita del profesor de matemáticas.
- ¿Recuerdas aquella época de
ecuaciones?- pregunta Z.
X, mira
a Z de forma serena. Aunque siente repugnancia por este viejo amigo prefiere
disimularlo,y pausadamente, con fría voz le
responde:
-Recuerdo,
más no entiendo; no comprendo por qué aquel viejo sonsonetudo decía que X es
igual a Z, sí en el fondo siento que somos muy diferentes.
-No sabía que sintieras eso amigo mío,
nunca me lo dijiste-
-pero, ¿cómo decírtelo?, estabas tan creído de
nuestra amistad que nunca quisiste ver que estábamos unidos solo por las circunstancias. ¡Pero vamos, Z! no
nos pongamos transcendentales, sírveme otro trago que se me atoran los
recuerdos entre tantas formulas del
pasado. ¡Salud!-
-
Eso es amigo mío, ¡salud!-
La
noche transcurría entre botellas, las copas distorsionaban la realidad. En X
crecía la fijación hacia Z, lo miraba fijamente, sin parpadear mientras analizaba cada uno de sus movimientos. Olía el ácido vino de su copa y pensaba:
-¿
Cómo puedo ser igual a Z? soy simétrico, dual, profundo, equilibrado, En cambio, Z es un simple
garabato al final de la fila, ni él mismo sabe si va o si viene; sí se le quita
el pie, queda convertido en un siete; si se le gira, es como N, carece de
personalidad. Nunca seremos iguales. Nunca-
X recuerda aquel oxidado cuchillo escondido en
la mesa del teléfono, se levanta de su silla, se mueve lentamente para tomar aquel
viejo artefacto de cacería. Entre tanto, Z danza polka rusa en medio de su embriaguez.
-Este
es el momento- grita X
Z lo
mira mientras clava el cuchillo en su pecho. Ya nunca nadie podrá decir X es igual a Z.
No hay comentarios:
Publicar un comentario